Para odiar hay que querer para destruir hay que hacer, y estoy orgulloso de quererte romper la cabeza contra la pared. Por todas esas cosas que tenemos en común, hace tiempo ya marchaste de acá. Te cansaste de mí, yo me cansé de vos, pero cuando nos miramos sabemos que no es verdad. Porque tanto te quise y tanto te quiero.
domingo, 28 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario